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Hoy tuve la grata experiencia de participar en la feria del libro del colegio Americano de Jalapa y me encantó compartir con los alumnos de 4o, 5o y 6o de primaria, mi cuento “El Zorro, el Conejo y el Koala”, que trata de un koala que no se quiere involucrar en el maltrato que da el zorro al conejo y cómo ese maltrato trae desarmonía en el bosque de los Eucaliptos.

Así cuando después de narrarlo pregunté sobre la moraleja a todos los alumnos, ellos de forma entusiasta y levantando la mano con rapidez y gusto, uno a uno fueron dando sus opiniones con mucho acierto sobre la importancia de participar en nuestro entorno y ser mejores cada uno.

Mi mayor sorpresa fue cuando pregunté si alguien quería escribir y muchos de ellos tomaron la palabra para narrar maravillosos cuentos y dibujos que han hecho durante este tiempo. Verlos en sus habitaciones, en sus casas, con sus cámaras encendidas y los ojos brillando de emoción al ser escuchados, me movió el alma y el corazón puesto que me hace ver la importancia de tener alguien con quien compartir nuestros sueños y anhelos.

Una especial felicitación a los maestros quienes han inducido esa ilusión, a pesar de la distancia, de la separación y de los retos del zoom que día tras días los llevan a ser creativos y generar nuevas herramientas de motivación para que el aprendizaje pueda seguir su curso y tener un cierre de año escolar con los objetivos cumplidos.

Realmente me doy cuenta que la educación y las escuelas son actividades esenciales que no podemos prescindir de ellas y que debemos buscar la forma de que estos talentos no se queden en el camino por falta de contacto, alegria y gozo. Debemos recordar que somos seres sociales y cómo tales necesitamos crear juntos. Creamos en base a lo que convivimos y descubrimos paso a paso de la mano y con amor.

Los semáforos de pandemia requieren replantearse la posibilidad de abrir las escuelas puesto que el precio de perder estos talentos para toda la vida, no será comparable con ninguna otra situación mundial. A esto se añade la salud mental del cautiverio y la falta de lazos que de acuerdo a los expertos tiene a 2 de cada 3 personas con depresión. El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, ha declarado que esta pandemia puede costar decenios en retroceso educativo y por lo tanto, productivo en el corto plazo, y que los niños que pierdan dos ciclos escolares, será muy difícil que vuelvan a estudiar.

Así las cosas, nuestros niños contra toda predicción, siguen con el entusiasmo atrapado en un zoom interminable, con todas las ganas del mundo por manifestarse y ser esa luz que el planeta necesita.

Y tú, ¿qué piensas? Te leemos y escuchamos.

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